SOBRE NOSOTROS

Toda una vida

Victor Teja Riva, un pionero en el arte de capturar momentos, inició su trayectoria como fotógrafo en el año 1941, marcando el comienzo de una saga familiar dedicada a la preservación de la memoria visual. Con una cámara en manos y una visión única para inmortalizar los instantes, Victoriano sentó las bases de lo que se convertiría en un legado duradero. Su pasión por la fotografía no solo le permitió documentar la vida cotidiana y los cambios sociales de su época, sino también explorar las infinitas posibilidades creativas que ofrece este arte.

En 1957, Jesús Abelardo Ruiz Teja, su sobrino, decidió seguir los pasos, sumergiéndose en el mundo de la fotografía. Con una nueva generación al mando, la familia Teja continuó evolucionando y adaptándose a los cambios tecnológicos sin perder de vista la esencia y el compromiso con la calidad que siempre los caracterizó. Jesús Abelardo, al igual que Victoriano, contribuyó a expandir la reputación del estudio, combinando técnicas tradicionales con innovaciones, y así, perpetuando la historia familiar y su contribución al arte fotográfico.

La tercera generación de la familia Teja mantiene viva la llama de la tradición fotográfica, abrazando tanto las raíces establecidas por Victor y Jesús Abelardo, como las nuevas tendencias y tecnologías. Este legado, que ya abarca más de ocho décadas, sigue capturando la belleza y la complejidad del mundo a través de su lente, asegurando que el arte de la fotografía, tan cuidadosamente cultivado desde 1941, continúe floreciendo y adaptándose a los tiempos futuros. La historia de la familia Teja es un testimonio del poder de la fotografía para conectar generaciones, contar historias y preservar momentos que, de otro modo, podrían ser efímeros.